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martes, 10 de diciembre de 2013

No son sólo las personas a las que hay que conocer antes de juzgar


Muchos califican el amor como el peor sentimiento que existe, la mayoría de estas personas lo suprimirían por completo de la vida, incluso lo juzgan sin haberlo conocido… “Pégate un tiro, que duele menos que enamorarse” ¿Por qué? ¿Por qué lo juzgáis sin saber nada de él? Creéis conocerlo, pero no es así.

Quien lo conoce sabe que duele, pero regala mil momentos felices por cada lágrima que pueda ocasionar, que te hace volver loco, te trastorna, y muchas veces es incomprensible, se contradice cada minuto, cada segundo, cada instante… Te hace perder la cabeza, no piensas con la cabeza, piensas con el corazón, te libera, te libera de la infelicidad, de la soledad, te cambia la vida, todo gira 180º, cambia a las personas… Incluso la persona más solitaria, amargada, e infeliz puede llegar a enamorarse y cambiar.

El amor es el sentimiento que nos hace descubrir cómo somos realmente, lo que podemos llegar a sentir, nos enseña a amar y a ser amados, a veces duele, sin embargo… Si es tan malo, ¿Por qué es deseo de tanta gente?

Sustituyámoslo. No lo llames amor, llámalo X. Haz la ecuación, la ecuación de la vida, y cuando por fin despejes la incógnita podrás darle nombre… Él mío es Adrián Ortega Rodríguez, y no, no lo cambiaría por nada del mundo, con nuestras discusiones y nuestras diferencias, somos la igualdad perfecta de la ecuación.



 
Gracias por estos 13 meses "X". Te amo.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Mi príncipe es cada día más azul


Ya es hora de que deje de quejarme y empiece a valorarte como realmente te mereces. Sé que soy toda una experta en ponerle pegas a todo, y cuando tengo un mal día, soy capaz de amargárselo a cualquiera, también sé que soy insoportable, bipolar, tonta en ocasiones, radical, imprevisible, irritable, y sobre todo muy muy sensible… Pero también sé que te quiero con todo mi corazón, y no, no es una exageración, porque a veces el quererte tanto me duele… Me duele en el sentido de que si tú estás mal, yo lo estaré, que si tú te caes yo me caeré contigo, que si lloras a mí se me parte el alma, que no puedo evitar pasarlo mal cuando sé que tienes muy buena relación con otras chicas… Perdón amor, porque muchas veces no te mereces todo lo que te digo, soy demasiado sensible a muchas cosas, y lo que a ti puede resultarte una chorrada a mí me puede acomplejar de por vida… Y lo has comprobado. No está en mi mano el dejar de reaccionar así, porque no puedo, es superior a mí, hay cosas que me hieren hasta el punto de sentir que un cuchillo me atraviesa el pecho, sé que es exagerada la forma que tengo de sentir algunas cosas… Yo no elegí ser así… Y ahora, lo mínimo que puedo decirte es perdón.

 

A pesar de todo esto, también sé que tengo muchas cosas buenas, y éstas se multiplican cuando estoy contigo, si yo ya soy feliz de por sí, imagínate cuando te encontré, así, hay miles de virtudes mías que potencias al 100%. La verdad es que me sorprende verme escribiendo esto, sin ningún tipo de presión externa me he visto obligada a pedirte perdón, a sentarme y a escribir de tus miles de virtudes, y de lo mal que me comporto yo a veces…


 

Sigo pensando igual que el nueve de enero de 2012, que fue cuando lo intentamos por primera vez, cariño, no podría haber tenido más suerte al encontrarte, veo a mis amigas a diario quejándose de que los chicos las tratan mal y que ninguno merece la pena, y yo, sin buscarte ni pedirte, apareciste en mi vida de repente, has sido, y serás siempre mi casualidad más bonita. Puedo decir firmemente que mi príncipe es cada día más azul, y que en ningún momento se ha desteñido. Que más que un novio es mi mejor amigo, una réplica de mí en el sexo contrario, una pieza del puzle que estaba tan perdida como yo y que sin forzarnos encajamos a la perfección. Yo nunca había hecho eso de salir con un chico sin conocerlo antes en persona, pero contigo era diferente, yo sabía que tú eras para mí, un desconocido muy conocido… Un desconocido con el que tenía la necesidad de hablar a todas horas.

Después de casi dos años desde que te conocí, puedo decir que no me queda ningún aspecto tuyo por conocer, y que aun así, con tus miles de virtudes y tus pocos defectos, me sigues gustando tanto como cuándo no conocía ninguno de tus defectos, es más, creo que ahora me gustas muchísimo más que antes. Eres demasiado perfecto. Aún no sé si soy yo que te veo así o eres tú, que simplemente no podrías ser mejor, y es por eso que tengo tanto miedo amor mío, no me costó nada enamorarte, no hice ningún tipo de esfuerzo y sin embargo aquí estamos, después de habernos dado una segunda oportunidad, un año más tarde, para que luego digan que las segundas oportunidades nunca fueron buenas ¿Eh?

No quiero que llames a ninguna otra chica “mi vida”, necesito tenerte a mi lado para siempre por muchísimas razones, pero la principal es que gracias a ti aprendí a ser yo.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  

viernes, 22 de noviembre de 2013

''El otoño es la adolescencia del año''


Hoy me toca desprenderme de esa capa protectora que suelo utilizar para aparentar que todo está bien. Yo sé que no es así. Que aunque pintar de naranja lo que está en negro disimule la mancha no significa que no esté debajo, y que aunque se tape una grieta con un folio, detrás de éste la grieta siempre estará ahí. El otoño es la estación más completa de todas, un rayo de sol de vez en cuando, y nubes apoderándose del cielo oscureciendo las calles, días grises y días de arcoíris… Es como la fase adolescente del año, totalmente impredecible, radical y sobretodo romántica y enamoradiza. Es día de quitarnos las falsas sonrisas y hacer el esfuerzo de estar realmente bien, perder el orgullo y pedir ayuda si es necesario, cargarnos de positividad, y por encima de todo, llorar si es lo que el corazón pide. Hoy es el día de rectificar, de pararme, sentarme, y de darle al pause un momento a la vida para recordar esas veces en las que me han herido… Y de recordar también como de la misma forma he herido yo a otras personas, como han jugado conmigo y lo he pagado con otras personas… Pido perdón a todas estas personas que han estado ahí apoyándome incondicionalmente y no he sabido darles la importancia que tienen, porque al fin y al cabo siempre han estado ahí, y me he acostumbrado de tal forma a ello que no pienso en la posibilidad de echarlos en falta algún día. Hoy es día de rectificar, y aunque sea tarde, sólo quería decir que al menos, he recapacitado y he aprendido sobre todos los daños que he causado y que también me han causado a mí.

Sin duda, me quedo con una frase hoy: Eres único, pero recuerda que los demás también lo son.
 
 
 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Cada entrada que te dedico me cuesta un millón de lagrimas

   
No soy perfecta ni pretendo serlo. Tengo mil defectos y mil y una virtudes. Manías y costumbres... Sin embargo, mi mayor defecto es pretender hacerle entender a las personas como me siento, pero muchas veces, mi grado emocional es tan grande, que las palabras no llegan a describir lo que quiero expresar... 

Muchas veces me preguntaste: ¿Qué es lo que sientes por mí?, probablemente te intenté dar una respuesta indefinida, "Te amo de aquí al infinito, ida y vuelta", ¿Pero sabes qué? Era mentira. Yo no te quiero hasta el infinito ida y vuelta, aunque hagas el recorrido mil veces, no, yo no te quiero así. 

Debí responderte la verdad. Lo que sentí, siento y sentiré por ti es mil veces más grande que cualquier sentimiento. ¿Amor? No, eso ya no era amor, amor es lo que sienten las personas que se quieren, pero a mí, esa palabra, se me queda muy corta para tí...

¿Quieres saber de verdad cuanto te quiero? Bien, imagina algo tan grande que no pueda expresarse con palabras, un cóctel de sentimientos, en el que el amor, es el ingrediente fundamental.

Aunque quisieras no podrías entenderme, y no te pido que lo hagas, ya sé que es muy complejo, entender a una persona es complicado, entender a una mujer más aún, entenderme a mí... Eso es imposible, no me entiendo ni yo misma.

Sinceramente, no sé que hago escribiendo esto, ¿De qué me sirve?, no cambiará nada, las noches seguirán siendo tristes sin tí, lloraré hasta quedarme dormida, y lo peor, es que todo seguirá exactamente igual.
Black Moustache